"Una competencia permite responder a las exigencias individuales o sociales o para realizar una actividad o una tarea. Cada competencia reposa sobre una combinación de habilidades prácticas y cognitivas interrelacionadas, conocimientos, motivación, valores, actitudes, emociones y otros elementos sociales y comportamentales que pueden ser movilizados conjuntamente para actuar de manera eficaz”
Las competencias clave fueron establecidas por la Unión Europea, y estas son tomadas en cuenta por cada uno de los países miembros, entre ellos, Polonia.
Estas son: Comunicación en Lengua Materna, comunicación en lengua extranjera, competencia digital; Matemáticas, ciencia y tecnología, aprender a aprender, competencia interpersonal y cívica, espíritu emprendedor, y la expresión cultural.
Cada una de estas competencias, para su puesta en práctica, requiere de unos conocimientos, unas habilidades y unas actitudes. Esto se puede llevar a cabo a partir de unas estrategias nacionales que cada país europeo ha adoptado, para así, poder adaptar las competencias clave a su contexto tanto histórico, como cultural y social.
Durante el siglo XX las escuelas en Polonia se caracterizaban por clases teóricas, carentes de procedimientos democráticos, con los libros de texto como base. Este era el resultado del sistema político conocido como socialismo "real". Sin embargo, en el año 2001 se introdujeron en el sistema educativo una serie de cambios para su mejora. Estos cambios se centraron en ajustar los planes de estudio eliminando el adoctrinamiento ideológico y el cambio de estatus de lenguaje ruso, ya que esta dejó de ser la lengua obligatoria, por lo que, en consecuencia, se crearon condiciones para la introducción gradual de lenguas extranjeras distintas al ruso en la educación escolar.
En el año 1995 se publicó el proyecto Kreator, incluido en el Programa Phare, con el objetivo de introducir competencias clave en la educación polaca. Se definieron entonces cinco competencias:
- Planear, organizar y evaluar el propio aprendizaje.
- Comunicación correcta en diferentes situaciones.
- Trabajo en grupo.
- Resolución constructiva de problemas.
- Uso de nuevas tecnologías como los ordenadores e internet.
Este proyecto enfatizó también la necesidad de modificar la estructura tradicional de las lecciones. Así, se propuso dividir las mismas en cinco estadios: consolidación, investigación, procesamiento, presentación y reflexión.
Un año más tarde, en 1996, Polonia participó en la International Adult Literacy Survey, donde se realizó una lista inicial de competencias para desarrollar en los colegios polacos. Estas competencias fueron:
- Preparación para el trabajo en equipo.
- Preparación para la comunicación oral y escrita.
- Preparación para usar los medios de comunicación.
- Desarrollo de la habilidad para resolver problemas.
- Preparación para lograr un aprendizaje continuo.
Polonia, en concreto, ha llevado a cabo una estrategia nacional que incorpora objetivos claros para todas las competencias clave definidas en la Recomendación de 2006. En este país, la Estrategia para el Desarrollo de la Educación (2007/2013) ha llevado a cabo una serie de cambios en el curriculum con el fin de mejorar las competencias clave y fomentar la empleabilidad de sus futuros titulados. Como consecuencia, el nuevo currículo básico (2008) está desarrollado en torno a esas competencias clave. Estas competencias clave definitivas (Key Competences for LifeLong Learning) que estableció la Unión Europea son:
- Comunicación en Lengua Materna
- Comunicación en Lengua Extranjera
- Matemáticas, Ciencia y Tecnología
- Competencia Digital
- Aprender a Aprender
- Competencia Interpersonal y Cívica
- Espíritu emprendedor
- Expresión cultural
Además, se abordan las competencias transversales, las cuales se pueden trabajar en materias ya existentes en las escuelas, cuyos objetivos son recogidos en los curriculums específicos de tales materias.
Una de estas estrategias de las que hablamos es la Estrategia para el Desarrollo del Capital Social 2011-2020, la cual es discutida y contemplada por los expertos de la educación actualmente. Con ésta, se pretende: fomentar la creatividad de los alumnos, enseñar las competencias clave, y apoyar, sobre todo, el desarrollo de las competencias digitales con la utilización de la tecnología en las aulas, haciendo así un uso generalizado de las TIC.
Por otro lado, en este país se realizan pruebas nacionales sobre lengua materna, matemáticas, ciencias, una o más lenguas extranjeras, y competencias sociales y cívicas. Además, esta prueba, la cual se sucede al acabar el ciclo de la educación primaria, evalúa el rendimiento en lectura, escritura, razonamiento, utilización de la información y aplicación práctica de los conocimientos.
Por lo tanto, se demuestra con estas estrategias que no solo se aboga por la puesta en práctica y la utilización de las competencias clave, sino que también se utilizan para contribuir al descenso del bajo rendimiento escolar en Polonia, el cual se aproxima a un 19% de los estudiantes.
Respecto a los objetivos que persigue el Sistema Educativo Polaco, estos se asemejan a los de otros Sistemas Educativos, ya que estos apuestan por una buena educación para todos los alumnos sin excepción.
Al igual que el resto de aspectos que conforman el currículum, los objetivos son propuestos a partir de las competencias que se persiguen en la educación polaca. Por lo tanto, las metas que se proponen, es decir, los objetivos, tienen como fin la interiorización de las competencias educativas por parte del alumnado.
Algunos de estos objetivos son: el desarrollo íntegro de la personalidad, las capacidades y las habilidades de los alumnos. También encontramos la asimilación de valores esenciales, como el respeto, la tolerancia y la responsabilidad, para así, poner en práctica una educación democrática, basada en el respeto a los derechos, oportunidades, y libertades humanas; la adquisición de técnicas y métodos para trabajar la interiorización de conocimientos artísticos, humanísticos, científicos…
Otro de los objetivos de este sistema educativo, es la formación de las personas para que puedan ejercer una profesión; además, se busca también la formación para la paz y la ciudadanía, el respeto a la diversidad lingüística y cultural, la capacidad para la comunicación interpersonal, y el desarrollo de la metacognición de los alumnos, es decir, su capacidad para regular su propio aprendizaje.
Otro de los objetivos de este sistema educativo, es la formación de las personas para que puedan ejercer una profesión; además, se busca también la formación para la paz y la ciudadanía, el respeto a la diversidad lingüística y cultural, la capacidad para la comunicación interpersonal, y el desarrollo de la metacognición de los alumnos, es decir, su capacidad para regular su propio aprendizaje.
Por último, también es fundamental el objetivo con el que se pretende la responsabilidad individual con respecto al mérito, el esfuerzo personal, el desarrollo de la creatividad, y el espíritu emprendedor.
Por otro lado, además de estos objetivos propios del sistema educativo, encontramos otros característicos de algunas de las etapas escolares.
Por una parte, uno de los objetivos que se persigue en la educación infantil polaca, es el conocimiento del propio cuerpo y el de los demás, y el respeto hacia las diferencias que puedan existir entre ellos.
Por otra parte, en la educación primaria se busca, entre otros objetivos, la adquisición de habilidades para la prevención y resolución de forma pacífica de conflictos.
En cuanto a la evaluación, relacionada con el currículo, encontramos un sistema de evaluación propio de la educación polaca, el cual difiere del español.
Al igual que en nuestro país, la forma de calificar está diseñada a partir de las competencias que se ponen en práctica en dicho sistema educativo, ya que se evalúa su interiorización, el esfuerzo que se realiza para trabajarlas, y la evolución de cada alumno tanto personal, como cognitivamente tras adquirirlas.
En nuestro país, se evalúa con números comprendidos entre el 0 y el 10, siendo el 0 la calificación más baja y el 10 lamás alta, mientras que en Polonia, se califica utilizando únicamente los seis primeros números, es decir, del 1 al 6.
- Cuando un alumno obtiene un “1”, en España sería un insuficiente, es decir, suspendería. El nombre de esta calificación en polaco es: Niedostateczny (NDST)
- Un “2” en Polonia, es un aprobado en España, y su nombre es: Dopuszczajacy (DOP)
- Un “3” en Polonia, corresponde a un suficiente en nuestro sistema educativo. Esta calificación posee el nombre de Dostateczny (DST)
- La calificación que corresponde a un notable en nuestro país, es un “4”, un Dobry (DB), en Polonia
- Un sobresaliente en España, es un “5” en Polonia; el nombre de esta calificación es Bardzo Dobry (BDB)
- Por último, un “6” es una matrícula de honor en nuestro país, y su nombre es Celujacy (CEL)
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